Tecnología galaico-asturiana para explorar la Luna

La gestión energética en la exploración lunar es un desafío fundamental. A pesar de los avances tecnológicos, la mayoría de los rovers todavía enfrentan dificultades. Sucede cuando operan durante las noches lunares prolongadas y les falta la luz solar limita la capacidad de recarga de las baterías. Este problema se agrava aún más en entornos como el Polo Sur Lunar, donde la oscuridad puede durar hasta 14 días consecutivos. Los ingenieros se enfrentan a la tarea de diseñar sistemas energéticos que permitan a los rovers funcionar de manera continua y autónoma, incluso en las condiciones más adversas.

El proyecto liderado por las universidades de Vigo, Oviedo y Leicester busca abordar este desafío mediante un enfoque innovador que combina diversas tecnologías energéticas. La idea es desarrollar un sistema energético híbrido que aproveche al máximo los recursos disponibles en la Luna, como la luz solar y el calor radiactivo. Al integrar paneles solares, baterías y generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTGs), se pretende crear un sistema robusto y versátil capaz de garantizar la operatividad de los rovers en cualquier momento y lugar.

La colaboración internacional es fundamental para el éxito de este ambicioso proyecto. Las universidades de Vigo, Oviedo y Leicester aportan su experiencia y conocimientos especializados en diversas áreas, desde el diseño de sistemas eléctricos hasta el modelado del entorno lunar. Esta diversidad de enfoques permite un intercambio de ideas enriquecedor y una perspectiva global sobre los desafíos que enfrenta la exploración lunar.

Uno de los aspectos clave del proyecto es el modelado del entorno lunar y su impacto en los sistemas de potencia de los rovers. La Universidad de Vigo está a cargo de esta tarea, utilizando su experiencia en el modelado térmico para prever y mitigar los efectos de las fluctuaciones de temperatura en los equipos eléctricos. Por otro lado, la Universidad de Oviedo lidera el desarrollo de los modelos de simulación del sistema de potencia y sus prototipos funcionales, con el objetivo de crear un sistema eficiente y adaptable a las condiciones lunares.

A medida que avanza el proyecto, los investigadores se enfrentan a numerosos desafíos técnicos y logísticos. La optimización de los sistemas de potencia para condiciones extremas es una prioridad, ya que los rovers deben ser capaces de resistir cambios bruscos de temperatura y operar de manera confiable en entornos hostiles. Esto requiere un enfoque multidisciplinario que combine la experiencia en ingeniería eléctrica, mecánica y térmica para encontrar soluciones innovadoras y efectivas.

Con este proyecto, la ESA y las universidades implicadas están dando un paso adelante hacia la exploración espacial del futuro. La tecnología galaico-asturiana está demostrando ser clave en la conquista de nuevos horizontes en el cosmos. Se espera que este proyecto abra nuevas oportunidades para la investigación y la innovación en el campo de la exploración lunar y más allá.

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.

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