Asturias en riesgo de aislamiento por apagón del cobre

Más de la mitad de los concejos de Asturias (hasta 44 de los 78 que hay en el Principado) sufren ya -o van a sufrir próximamente- pérdidas de líneas fijas de teléfono. ¿El motivo? El apagón de la red de cobre que Telefónica quiere concluir el próximo 19 de abril, coincidiendo con el centenario de la fundación de la compañía. El objetivo es dar el salto definitivo a la fibra óptica, siendo el primer gran país europeo en hacerlo.

Lo que parece un avance, puede ser un fastidio para no pocos asturianos que, si no tienen fibra óptica o no migran a ella, no solo se quedarán sin línea de teléfono fijo, tampoco tendrán conexión a internet por ADSL. El problema afectará de forma total o parcial en determinados pueblos de Asturias, según las cifras de la Comisión Nacional del Mercado de Telecomunicaciones y del Instituto Nacional de Estadística recogidas por Adamo, operador especializado en el ámbito rural.

Este apagón del cobre dejaría a miles de asturianos incomunicados, afectando tanto a su vida personal como a la actividad económica y empresarial de la región. Aquellos que no tengan acceso a la fibra óptica se enfrentarán a dificultades significativas en el acceso a servicios básicos como la telefonía y la conexión a internet, lo que podría limitar su participación en la sociedad digital y el desarrollo de sus actividades cotidianas.

Según esos mismos datos, unas 6.200 familias de zonas rurales se verán afectadas por este apagón, con cortes a lo largo de 2024. Algunas viviendas son de espacios periurbanos, en Oviedo y Gijón, pero otras localidades se encuentran en riesgo de aislamiento. Este problema no solo afecta a los hogares, sino también a las empresas y negocios ubicados en estas zonas, que podrían experimentar dificultades para realizar transacciones comerciales, comunicarse con sus clientes o gestionar sus operaciones diarias.

La falta de acceso a la tecnología de comunicación moderna puede agravar la brecha digital y socavar los esfuerzos de desarrollo económico y social en estas áreas. Además, la interrupción de los servicios de telecomunicaciones podría tener repercusiones en la seguridad pública, la atención médica, la educación y otros aspectos clave de la vida comunitaria en Asturias.

No solo las familias de estos concejos tienen un problema. En el polígono de Maqua, a escasos tres kilómetros de Avilés, aún no hay fibra óptica instalada y medio centenar de pequeñas y medianas empresas que podrían perder sus centralitas. La falta de acceso a la infraestructura de telecomunicaciones adecuada podría afectar seriamente a la competitividad y viabilidad de estas empresas, limitando su capacidad para operar de manera eficiente y acceder a nuevos mercados.

Según las estimaciones de uno de los empresarios del polígono, Isaac Villanueva, sería necesario prolongar la fibra «un kilómetro y medio». Aseguraba, además, en COPE, que la situación le parecía «indignante» y advertía de que las consecuencias para estas empresas pueden ser devastadoras y advierten de que el trabajo será «precario 100%». La falta de conectividad podría obstaculizar el crecimiento y desarrollo económico de la región, así como la capacidad de las empresas para innovar, expandirse y competir en el mercado global.

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.