Las universidades de Oviedo y de Vigo han unido sus fuerzas para dirigir un equipo de investigadores que actualmente están elaborando un proyecto con el objetivo de diseñar, crear y poner en práctica antenas que permitan a los vehículos de exploración en la Luna, conocidos como ‘rovers’, realizar transmisiones dentro de las cuevas lunares y, así, emitir información desde su interior.

El proyecto se llama ‘Antennas for Underground Communications’ y está financiado por la Agencia Espacial Europea. Los investigadores están realizando pruebas en las cuevas volcánicas de Lanzarote, que se asemejan en gran medida a las cavidades lunares, como explicó la Universidad de Oviedo.

Las mediciones se han tomado en la cueva de Los Naturalistas y en el tubo de lava del volcán de La Corona.

El equipo nos recuerda que la idea de volver a la Luna con la intención de establecernos allí es sumamente interesante en la actualidad. Sin embargo, también advierte sobre las dificultades que presenta. La superficie lunar es un entorno muy desfavorable debido a sus extremas temperaturas, que alcanzan los 150 grados centígrados durante el día y caen a 150 grados bajo cero durante la noche, además de la alta radiación solar potencialmente cancerígena.

Por otro lado, se ha identificado una posible solución en los tubos de lava lunares, que podrían ofrecer refugio a los humanos. Estos tubos de lava son «cavidades formadas durante erupciones volcánicas en el lejano pasado lunar», según el investigador Germán León Fernández del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica de Computadores y Sistemas de la Universidad de Oviedo.

La exploración robótica del interior no solo representa el primer paso hacia la colonización, sino que también es el enfoque principal del proyecto. Para lograr este objetivo, se ha desarrollado «un sistema de medición ligero y portátil que puede transportarse dentro de estas cuevas», y se han llevado a cabo mediciones en diversas situaciones, como estrechamientos, desprendimientos o codos, con el fin de identificar la mayor cantidad de escenarios a los que un robot explorador lunar podría enfrentarse, según explicó el investigador.

Alejandro Gómez San Juan, investigador del Centro atlanTTiC de la Universidad de Vigo, ha agregado que el propósito de llevar a cabo estas mediciones es validar los modelos físicos desarrollados por su equipo, y deja claro que «tanto estos modelos como las mediciones realizadas se utilizarán para optimizar el sistema de comunicaciones de los futuros robots exploradores».

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.

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