El proyecto IA en Asturias impulsado por Aprisco Group supone una inversión de 1.000 millones de euros. Por consiguiente, el Gobierno regional ya estudia ubicaciones estratégicas para este gran centro de datos. Esta operación generará unos 700 empleos especializados en la zona central asturiana.
No obstante, la compañía exige un terreno de 100.000 metros cuadrados con alta potencia eléctrica. Además, la parcela debe situarse cerca de Oviedo, Gijón o Avilés para facilitar la logística. El diseño requiere también disponer de unos 60.000 metros edificables.
Sin embargo, el factor tiempo es crítico para asegurar esta importante inversión tecnológica. Por esta razón, Aprisco pide avances concretos en el plazo de una semana. De lo contrario, la multinacional buscará alternativas en las regiones de Galicia o Cantabria.
El proyecto de IA en Asturias de Aprisco Group: base de la nueva economía digital
El proyecto IA en Asturias representa una infraestructura crítica para el procesamiento masivo de datos. Por consiguiente, estas instalaciones requieren de sistemas avanzados de refrigeración y energía ininterrumpida. Sin embargo, este tipo de centros constituye la base real de la nueva economía digital. Por esta razón, Aprisco Group aporta sus experiencia en ingeniería y energías renovables.
Además, la empresa gestiona estos activos mediante su división especializada Aprisco Digital Centers. El nodo asturiano se integraría en una red con sedes en Granada, Girona y Madrid. Asimismo, la compañía planea expandir sus operaciones hacia Portugal durante el próximo año. La escala del proyecto demuestra una ambición tecnológica internacional.
No obstante, la ubicación en el Principado es clave para atraer a personal técnico cualificado. Por otro lado, la conectividad fiable y el acceso a suministros industriales son requisitos indispensables. De este modo, el centro se convertirá en un motor de innovación regional. Finalmente, la inversión de 1.000 millones de euros consolidará el liderazgo tecnológico asturiano.
Aprisco urge al Principado a blindar el proyecto en Asturias
Daniel Álvarez, líder de Aprisco, ha sido rotundo al exigir una repuesta inmediata. Por consiguiente, la dirección de la empresa ha subrayado que «tienen prisa» por cerrar el acuerdo. La consolidación definitiva del proyecto IA en Asturias depende ahora de la agilidad burocrática regional. Sin embargo, la compañía ya evalúa otras ubicaciones si el Principado no reacciona pronto.
Por esta razón, la firma solicita que la inversión se tramite como Proyecto de Interés Estratégico. Esta herramienta legal permite acelerar todos los premisos necesarios para grandes infraestructuras. Además, este mecanismo asegura una coordinación eficaz entre las distintas administraciones públicas. De este modo, se busca blindar la creación de 700 puestos de trabajo.
El Gobierno asturiano ya conoce este procedimiento por otras iniciativas industriales previas. En consecuencia, la petición de la multinacional no llega a un vacío administrativo. Asturias debe demostrar su capacidad para retener este gran centro tecnológico.
Talento y tecnología: las claves para atraer el proyecto de inteligencia artificial
Asturias busca consolidar su perfil como territorio receptor de industria digital y empleo cualificado. A tal efecto, la cercanía a los grandes núcleos urbanos facilitaría la captación de talento técnico. El éxito del proyecto IA en Asturias permitiría atraer a ingenieros y especialistas de primer nivel. Pese a ello, el gran filtro sigue siendo la disponibilidad de energía y la rapidez burocrática.
Bajo esta premisa, Aprisco prioriza los entornos mejor conectados de a región para su instalación. Al mismo tiempo, la Fundación Idonial y la Universidad de Oviedo ya trabajan en mejorar la eficiencia de estos complejos. Estas entidades lanzaron recientemente una misión específica para inventariar suelos con alto potencial. De esta manera, la región demuestra que conoce perfectamente la importancia de esta inversión.
Por lo tanto, el Principado debe actuar rápido para evitar que la empresa cambio de rumbo. La competencia de otras comunidades vecinas es una amenaza muy real.
