La I+D+i en red en Asturias suma diez proyectos con financiación de Sekuens para investigar junto a empresas y entidades de la región. La concesión, publicada el 28 de octubre de 2026, asciende a 697.750 euros en ayudas y se asocia a una inversión prevista de más de 905.000 euros. Entre los trabajos seleccionados figuran la predicción de necesidades relacionadas con las transfusiones de sangre, el aprovechamiento de residuos mineros y la creación de un espacio de datos sobre el manzano de sidra.
La diferencia entre las dos cifras es relevante: la primera corresponde a la ayuda aprobada y la segunda al volumen total de inversión que se prevé movilizar. La comunicación oficial de Sekuens sitúa las ayudas en una convocatoria cofinanciada con fondos FEDER. La FICYT, que presta apoyo técnico a la convocatoria, confirma que la resolución se publicó en el Boletín Oficial del Principado de Asturias el mismo día.
La I+D+i en red en Asturias lleva los datos a la sanidad y la movilidad
La Universidad de Oviedo y Upintelligence colaboran en HemoData-AI, un sistema que combina análisis socioeconómico y predicción en el ámbito de las donaciones y transfusiones de sangre. El planteamiento tiene una aplicación potencial en la planificación: anticipar cómo puede variar la demanda y qué información conviene tener disponible antes de tomar decisiones. El anuncio acredita que el proyecto ha obtenido apoyo; no aporta todavía métricas de precisión ni confirma su uso en centros sanitarios.
En movilidad, la Universidad trabaja con Alsa Innovación y Proyectos de Movilidad en un estudio sobre experiencia de usuario y pobreza en el transporte. Según la información publicada por Europa Press el 28 de octubre, la propuesta empleará un enfoque experimental de neuromarketing para orientar el diseño de servicios más inclusivos y sostenibles. El punto de partida aquí es comprender las dificultades de acceso al transporte desde la perspectiva de quienes lo usan.
Investigar nuevos usos para residuos y materiales
Pasek Minerales figura como colaborador en dos proyectos sobre la dunita con objetivos diferentes. En Dun2mat, la Universidad de Oviedo estudiará cómo aprovechar subproductos de la extracción para diseñar materiales. En Circunita, el CSIC investigará aplicaciones agrícolas y medioambientales para los residuos mineros, con la captura de carbono entre las vías de trabajo. En ambos casos, el valor de la investigación estará en determinar qué usos son técnicamente viables para materiales que ya se generan en la actividad industrial.
Homareca, de la Universidad de Oviedo y Cogersa, traslada esa pregunta al hormigón de muy alto rendimiento. El proyecto ensayará formulaciones que incorporen residuos de construcción y demolición y de acería. En otro ámbito de los materiales avanzados, el CSIC y Nanoker Research trabajarán en la obtención de un material cerámico de alta pureza para elementos de protección transparentes en el visible y el infrarrojo. Son líneas experimentales: la comunicación de las ayudas no recoge resultados de ensayos ni fechas de comercialización.
De las terapias experimentales a los datos del manzano de sidra
Tres iniciativas universitarias exploran aplicaciones biomédicas. Una, con la Fundación de Neurociencias, estudia sistemas para liberar terapias avanzadas de forma controlada en el sistema nervioso central. Otra, con el Instituto Oftalmológico Fernández Vega, evaluará en laboratorio estrategias para reducir una opacidad que puede aparecer tras el implante de una lente de apoyo. La tercera, junto a Nalón Innova, se centra en validar oligonucleótidos antisentido para la remodelación dérmica. Los tres trabajos se encuentran en el terreno de la investigación; la concesión no supone una autorización para aplicar esos tratamientos a pacientes.
La décima iniciativa, Pomar, reúne al Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA) y al Clúster TIC Asturias para desarrollar un espacio de datos y modelos sobre el manzano de sidra. Su objeto es organizar información de interés para estudiar el cultivo. Asturtic ya ha recogido otro proyecto sobre tecnología aplicada a las cosechas de manzana: PUMAR-IA, centrado en la teledetección. Son iniciativas distintas dentro de un sector donde se están explorando varios usos de los datos.
El elemento común de la convocatoria es la colaboración desde el diseño de los proyectos. Los centros aportan capacidad para formular y comprobar hipótesis; las entidades colaboradoras acercan preguntas que surgen en una actividad productiva o en la prestación de un servicio. El avance que acredita la resolución es la financiación para investigar esas preguntas. El siguiente paso será comprobar qué propuestas funcionan, en qué condiciones y con qué utilidad para sus posibles usuarios.
Ese seguimiento será distinto en cada ámbito. En un proyecto de predicción interesará saber si el modelo mejora las estimaciones disponibles; en uno de materiales, si las formulaciones mantienen las prestaciones requeridas. En ambos casos, el presupuesto permite poner a prueba una propuesta, pero el valor de trasladarla a la práctica dependerá de la evidencia que produzca el trabajo.
