La actividad emprendedora en Asturias pisa el acelerador. El emprendimiento asturiano atraviesa un momento de madurez y dinamismo sin precedentes, según el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024-2025, elaborado por la Cátedra de Emprendimiento Fundación Caja Rural de Asturias–Universidad de Oviedo y patrocinado por el Gobierno del Principado. La tasa de actividad emprendedora alcanza el 5,2%, frente al 4,8% del año anterior, y la brecha de género prácticamente desaparece: las mujeres se sitúan en un 5,1%, apenas una décima por debajo de los hombres (5,2%).
El auge del emprendimiento asturiano y la igualdad de género
El nuevo informe GEM, presentado en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo, pone en evidencia que Asturias avanza hacia un modelo de emprendimiento asturiano más equilibrado e inclusivo. La diferencia de género en la creación de empresas, históricamente pronunciada, se ha reducido hasta niveles mínimos, consolidando a la comunidad como una de las más igualitarias del país en este ámbito.
Pero no se trata solo de una cuestión de equilibrio. La mejora general del ecosistema emprendedor también es patente: la valoración del entorno para emprender se sitúa en 5,3 puntos sobre 10, una cifra que no solo supera con holgura los 4,3 puntos registrados en 2021, sino que también coloca a Asturias por encima de la media nacional. Los expertos consultados perciben un clima más favorable, fruto de una combinación de políticas públicas activas, redes de apoyo y una mayor cultura empresarial entre la población joven y profesional.
El emprendimiento asturiano se consolida así como un referente de progreso, apoyado por una sociedad más abierta a la innovación y con una creciente sensibilidad hacia la igualdad de oportunidades.
La madurez de un ecosistema en evolución
Durante la presentación del estudio, Nuria Castaño, subdirectora general para la Estrategia de Modelo de Región y Atracción de Inversiones, destacó que los datos “ponen de manifiesto la evolución positiva del ecosistema asturiano”. A su juicio, el crecimiento actual “no es casualidad, sino el resultado de un esfuerzo sostenido a lo largo de los últimos años”.
Este progreso se explica por varios factores: la consolidación de espacios de innovación, la colaboración entre universidad y empresa, y una mayor coordinación institucional que ha permitido canalizar recursos y talento hacia el emprendimiento. Asimismo, el informe refleja una madurez creciente en las iniciativas: los nuevos emprendedores se caracterizan por una mejor preparación y una mayor orientación hacia sectores con potencial de crecimiento, especialmente los vinculados a la digitalización, la sostenibilidad y los servicios avanzados.
En este contexto, el emprendimiento asturiano ha pasado de ser una apuesta arriesgada a convertirse en una opción profesional sólida y con futuro, capaz de generar valor y empleo en toda la región.
Los retos pendientes del emprendimiento asturiano
Pese al optimismo, el informe también lanza una advertencia clara: el principal desafío ya no está en iniciar proyectos, sino en hacer que sobrevivan. Las tasas de supervivencia empresarial han descendido del 7,8% al 6,7%, lo que pone de relieve la necesidad de reforzar los apoyos en los primeros años de vida de las compañías.
Este descenso apunta a una debilidad estructural común en muchos ecosistemas regionales: la dificultad de mantener la viabilidad una vez que la fase inicial de impulso y financiación se agota. En ese sentido, los autores del informe subrayan la importancia de fomentar redes de mentorización, acceso a financiación estable y programas de acompañamiento para garantizar que el talento emprendedor no se pierda en el camino.
El emprendimiento asturiano enfrenta así su gran prueba: no solo crear empresas, sino hacerlas perdurar y crecer en un entorno competitivo.
Un nuevo plan para el futuro: el VI Programa de Emprendimiento 2025-2027
Consciente de este diagnóstico, el Gobierno del Principado ha diseñado el VI Programa de Emprendimiento 2025-2027, una hoja de ruta que busca afianzar los avances logrados y afrontar los retos pendientes. Entre sus objetivos destacan consolidar la tasa de emprendimiento, alcanzar un saldo neto anual de 1.100 nuevas empresas, reducir de forma estable la brecha de género y mejorar la coordinación entre los distintos agentes del ecosistema.
El nuevo plan también apuesta por fortalecer la formación emprendedora desde etapas tempranas y por mejorar el acompañamiento a los proyectos en su fase de consolidación. Se prevé, además, reforzar las conexiones con el tejido empresarial consolidado, para crear sinergias y oportunidades de colaboración que multipliquen el impacto del emprendimiento asturiano.
Asturias, un territorio con vocación emprendedora
La fotografía final que deja el Informe GEM 2024-2025 es la de una Asturias que se abre paso como referente de emprendimiento equilibrado y sostenible. Aunque todavía enfrenta desafíos, los indicadores muestran un cambio estructural en la mentalidad empresarial y en la capacidad del territorio para generar oportunidades.
El emprendimiento asturiano ya no solo crea empresas: está creando futuro. Y lo hace con una característica que marca la diferencia: hombres y mujeres avanzan, por fin, a la par.
