Granja tradicional en Asturias con montañas verdes, vacas marrones pastando con collares inteligentes, un dron agrícola escaneando el terreno y un agricultor consultando una tablet con datos de salud del ganado y humedad del suelo.

La Peruyeira, una de las explotaciones ganaderas más destacadas del occidente asturiano, se convierte en finca inteligente con IA en Castropol de la mano del CTIC. El centro tecnológico aplicará inteligencia artificial al estudio y potenciación de los pastos en esta ganadería de más de 400 cabezas ubicada en Tol, dentro del proyecto europeo GUARDIANS. La iniciativa conecta tradición ganadera y tecnología de vanguardia para mejorar la productividad sin renunciar al modelo de pastoreo extensivo que define a la explotación.

 

La finca inteligente de Castropol que une tradición e inteligencia artificial

La Peruyeira no es una ganadería cualquiera. Con más de 400 cabezas de ganado, 250 de ellas dedicadas a la producción lechera y un sistema de pastoreo distribuido en unas 165 hectáreas entre Castropol y Tapia, esta explotación ligada al empresario Álvaro Platero (vinculado también a Astilleros Gondán) lleva años destacando por su modelo sostenible. Ahora da un paso más: el CTIC (Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación) trabajará sobre el terreno para digitalizar la gestión de los pastos con los que se alimenta el ganado, aplicando inteligencia artificial al conocimiento que la finca ha acumulado durante décadas.

Desde el CTIC lo resumen con claridad: su objetivo es «digitalizar y potenciar ese saber analógico a través de la inteligencia artificial, haciendo que la tecnología aprenda de la tradición para garantizar la resiliencia y el futuro de nuestro territorio». Se trata de amplificar el criterio del ganadero con datos, sensores y algoritmos capaces de optimizar la rotación de praderas, la calidad del forraje y el rendimiento de cada parcela.

 

Robotización del ordeño y bienestar animal

El proyecto tecnológico del CTIC coincide con un momento de transformación interna en La Peruyeira. El ingeniero Javier Álvarez ha tomado el relevo de Felipe Fernández como encargado de la explotación y llega con una hoja de ruta ambiciosa que incluye la robotización del ordeño. Según explicó durante la presentación del proyecto, el plan contempla que las vacas de alta producción pasen a tres ordeños diarios, una frecuencia que también mejora su bienestar. Además, se construirán nuevas instalaciones para que los animales puedan acceder a la comida durante la noche y dormir bajo techo en invierno, mientras que las infraestructuras actuales se reconvertirán para la recría, que aumentará su capacidad, todo esto la convertirá en una finca inteligente con IA.

Finca inteligente IA con sistema robotizado de ordeño, vacas en estaciones automáticas, pantallas de control ganadero y un operario supervisando la producción lechera desde una tablet.

Este enfoque dual —tecnología aplicada a pastos y modernización de las instalaciones— posiciona a La Peruyeira como un caso de estudio relevante para el sector lácteo asturiano, donde la productividad y la sostenibilidad del modelo extensivo son debates permanentes.

 

GUARDIANS, el proyecto europeo que respalda la finca inteligente de Castropol

La digitalización de La Peruyeira no es una iniciativa aislada. Se enmarca en GUARDIANS (Guardianes del Territorio), un proyecto europeo coordinado por CTIC con un presupuesto superior a los cinco millones de euros y la participación de 22 socios procedentes de nueve países. Su propósito es transformar la gestión de pequeñas y medianas explotaciones agrícolas mediante tecnologías digitales accesibles: desde drones para el cuidado de prados hasta plataformas de IA para el seguimiento de cultivos, pasando por sistemas de protección de colmenas y establos.

El proyecto se prueba en seis casos piloto distribuidos en once explotaciones de España, Italia, Suecia y República Checa. En Asturias, además de CTIC, participan como socios Campoastur, Central Lechera Asturiana (CLAS), CAPSA y el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA), lo que garantiza que los resultados tengan una aplicación directa en el contexto ganadero regional.

 

Impacto para el sector ganadero asturiano

Asturias cuenta con miles de explotaciones ganaderas que operan sobre un territorio fragmentado, con parcelas pequeñas y condiciones climáticas exigentes. La mayoría gestiona sus pastos con el conocimiento acumulado de generaciones, un activo valioso pero difícilmente escalable. Si la inteligencia artificial es capaz de codificar parte de ese saber —cuándo rotar, qué sembrar, cómo distribuir el ganado según la estación—, el beneficio potencial para el conjunto del sector es considerable.

El caso de La Peruyeira servirá como banco de pruebas real. Los datos recogidos en Castropol alimentarán modelos que, si funcionan, podrán replicarse en otras explotaciones asturianas a través del ecosistema de socios del proyecto GUARDIANS. La clave estará en demostrar que la tecnología no solo es viable en una finca de referencia, sino también adaptable a ganaderías con menos recursos.

 

Perspectivas de futuro

La convergencia entre ganadería y tecnología digital deja de ser una promesa lejana en Asturias. Con La Peruyeira como piloto, el CTIC suma un caso de uso concreto a su trayectoria en el ámbito rural, que ya incluye proyectos como el centro CTIC RuralTech en Peón (Villaviciosa). El reto ahora es que los resultados del proyecto GUARDIANS trasciendan el ámbito académico y lleguen al día a día de las explotaciones, trasladando y mejorando todo lo que se aprendió con esta primera finca inteligente con IA.

Si lo logra, Castropol habrá puesto sobre el mapa una nueva forma de entender la ganadería asturiana: con raíces en la tradición y la mirada puesta en los datos.

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.