El Gobierno del Principado de Asturias pone fin este mes a la última edición de los talleres de empleo impulsados por el Servicio Público de Empleo del Principado (Sepepa). Durante un año, este programa ha ofrecido trabajo remunerado y formación profesional a 550 personas mayores de 30 años en situación de desempleo. Con una inversión de 15,1 millones de euros, la iniciativa se ha consolidado como una de las políticas públicas más relevantes en la mejora de la empleabilidad y la dinamización de los territorios asturianos.
Clausuras de los talleres de empleo en San Tirso de Abres y Belmonte de Miranda
La directora gerente del Sepepa, Begoña López, participó en los actos de clausura de dos de los talleres de empleo más representativos de esta edición: el de San Tirso de Abres y el de Belmonte de Miranda. López destacó que resulta “muy gratificante ver a estas personas esforzarse por obtener certificaciones profesionales, nuevas competencias y mejorar su empleabilidad”, subrayando además que estos proyectos “preparan a cientos de personas para acceder al mercado laboral con más opciones y seguridad”.
En total, 56 participantes completaron su formación en estos dos concejos.
En Belmonte de Miranda, 24 alumnos se especializaron en atención sociosanitaria, conservación de montes y repoblaciones forestales. Por su parte, el taller de San Tirso de Abres formó a 12 personas en atención sociosanitaria y a otras 20 en revestimientos de construcción o jardinería, dos áreas con demanda constante en la zona occidental.
La clausura incluyó la entrega de certificados de profesionalidad y acreditaciones formativas que reconocen oficialmente las competencias adquiridas, facilitando así la inserción laboral o la continuidad en otros itinerarios educativos.
Participantes y especialidades de los talleres de empleo
Los talleres de empleo están dirigidos a personas desempleadas mayores de 30 años que cumplan los requisitos de acceso establecidos en cada especialidad. El programa da prioridad a quienes llevan largos periodos fuera del mercado laboral, ofreciéndoles no solo formación, sino también un salario durante los doce meses de duración.
Este modelo combina aprendizaje teórico, prácticas reales y contratación laboral dentro de proyectos de utilidad pública o social. Quienes participan desarrollan tareas directamente en sus concejos, lo que les permite adquirir experiencia aplicable de inmediato en el mercado laboral.
Las certificaciones más comunes incluyen atención sociosanitaria a personas dependientes, jardinería, limpieza, conservación de montes, albañilería y carpintería. Son especialidades con buena inserción laboral y que responden a necesidades recurrentes tanto en ayuntamientos como en servicios locales y empresas.
Una inversión que impulsa el territorio
La convocatoria 2024-2025 ha supuesto una inversión global de 15,1 millones de euros por parte del Sepepa. Estos recursos han permitido financiar treinta talleres de empleo repartidos por casi toda Asturias, adaptados a las particularidades de cada municipio, desde zonas rurales con baja densidad de población hasta concejos con mayor actividad económica.
Para los ayuntamientos y entidades implicadas, estos proyectos representan también una oportunidad para ejecutar intervenciones que difícilmente podrían asumir con sus propios medios: trabajos forestales, mantenimiento de espacios verdes, restauración de patrimonio municipal o refuerzo de servicios sociales y comunitarios.
López defendió que este tipo de iniciativas son “una inversión directa en las personas” y subrayó su impacto en la revitalización de zonas rurales, donde la falta de oportunidades laborales sigue siendo un desafío estructural.
Mirando a la próxima edición
Con la clausura oficial de la actual convocatoria, el Principado ya trabaja en el diseño de la siguiente, en la que se prevé ampliar la oferta de especialidades vinculadas a la transición ecológica, la digitalización y los cuidados de larga duración. El objetivo es que los talleres de empleo sigan respondiendo a los nuevos perfiles profesionales que demanda la economía asturiana.
Para las 550 personas que acaban de completar su año de trabajo y formación, este programa supone un impulso real para reincorporarse al mercado laboral con mayores garantías, nuevas habilidades y un horizonte más optimista. Asturias cierra así una edición que vuelve a demostrar el valor de los talleres de empleo como motor de oportunidades y cohesión territorial.
