El Principado ha puesto en marcha un conjunto de 202 ayudas destinadas a fortalecer el emprendimiento y la contratación en las zonas rurales, una apuesta que refleja un impulso al empleo y un protagonismo creciente de las mujeres, que lideran casi el 60% de los proyectos aprobados. Los datos fueron presentados durante la conmemoración del 25.º aniversario del Reader, la Red Asturiana de Desarrollo Rural, y del Grupo de Desarrollo Rural del Alto Nalón, un acto que sirvió para repasar los avances logrados y el potencial del territorio.
Impulso al empleo en el emprendimiento autónomo
Las 202 ayudas concedidas se dividen en dos líneas principales. La primera corresponde al tique rural, orientado a quienes desean emprender de manera autónoma en municipios con baja densidad de población. En este apartado se han aprobado 183 solicitudes, con subvenciones que pueden alcanzar los 50.000 euros. Esta herramienta, que cumple ya varios años de trayectoria, busca eliminar barreras económicas y facilitar las primeras inversiones de negocios que, en muchos pueblos, representan servicios esenciales para su supervivencia.
La segunda línea es el tique del asalariado, un programa más reciente que, nuevamente, enfatiza el impulso al empleo como motor del desarrollo rural. Con 19 ayudas de hasta 20.000 euros cada una, esta modalidad permite a pequeñas empresas incorporar personal, ampliar horarios, mejorar la atención a vecinos y visitantes o diversificar su oferta. Ambas líneas comparten una intención clara: mantener vivo el tejido productivo, dinamizar la actividad y crear oportunidades estables en territorios que necesitan atraer y retener población.
Uno de los datos más destacados durante la jornada fue el liderazgo femenino. Cerca del 60% de las iniciativas subvencionadas están capitaneadas por mujeres, un fenómeno que consolida su papel como agentes transformadoras del medio rural. Ya sea en proyectos de turismo, servicios de proximidad, transformación agroalimentaria o actividades deportivas, su presencia se ha convertido en el alma de muchas nuevas iniciativas que ponen creatividad y resiliencia en el centro del progreso.
Proyectos que consolidan el territorio y dan impulso al empleo
El 25.º aniversario del Grupo de Desarrollo Rural del Alto Nalón permitió repasar una trayectoria de 446 proyectos ejecutados en Laviana, Sobrescobio y Caso desde su creación. Estas iniciativas han contribuido a diversificar la economía local y a fomentar un impulso al empleo sostenido a lo largo del tiempo. Los responsables del grupo destacaron cómo este trabajo ha servido para modernizar infraestructuras, apoyar a emprendedores y promover actividades que combinan tradición e innovación.
Los proyectos impulsados a lo largo de estas dos décadas y media abarcan desde microempresas familiares hasta nuevos equipamientos turísticos, servicios comunitarios, propuestas formativas o actividades culturales. La clave, coinciden los responsables, está en aprovechar los recursos naturales, culturales y paisajísticos del territorio sin renunciar a la sostenibilidad ni a la creación de oportunidades laborales y empresariales reales.
Naturaleza, deporte y turismo como motores de futuro
Los concejos de Laviana, Sobrescobio y Caso han ganado una presencia creciente como destinos vinculados a la naturaleza y el deporte, una tendencia que ha abierto espacio para más negocios, más visitantes y, en consecuencia, más impulso al empleo. Trails de montaña, rutas de ciclismo, senderos y experiencias outdoor forman parte de un catálogo que se amplía cada año y que sigue atrayendo a visitantes que buscan desconexión, paisaje y aventura.
Este dinamismo también se refleja en el notable incremento de plazas de alojamiento en la zona, que ya suman alrededor de 1.200. Este crecimiento evidencia la consolidación del turismo rural como un pilar económico en expansión, con capacidad para sostener empleo directo, generar servicios complementarios y animar a nuevos emprendedores a instalarse en estos concejos.
Mirando hacia adelante
El balance presentado durante la celebración del aniversario muestra un medio rural que no se resigna: se reinventa, innova y aprovecha sus recursos. El Principado reafirma su compromiso con la continuidad de estos programas, convencido de que el talento local, el liderazgo femenino y la cooperación institucional seguirán marcando el camino. Con un tejido productivo cada vez más diverso y conectado con su entorno, la Asturias rural avanza hacia un futuro en el que el impulso al empleo es más que un objetivo: es una realidad en marcha.
