Asturias avanza en su transformación digital empresarial. Más de 2.000 pequeñas y medianas empresas de la región han iniciado su modernización tecnológica gracias al impulso de la Oficina Acelera Pyme, un programa financiado con fondos europeos y promovido por FADE y Red.es. La iniciativa se ha convertido en una herramienta esencial para acercar la digitalización a negocios de todos los sectores, especialmente en el entorno rural.
Digitalización, un programa estratégico para el tejido empresarial
La Oficina Acelera Pyme se ha consolidado como uno de los principales instrumentos para fomentar la digitalización entre las pequeñas empresas asturianas. Desde su puesta en marcha, ha acompañado a 2.064 pymes en su proceso de transformación, facilitándoles el acceso a recursos, asesoramiento personalizado y formación técnica.
El programa está diseñado para cubrir las carencias tecnológicas estructurales del tejido empresarial asturiano, caracterizado por su fragmentación y alta presencia de microempresas. A través de acciones prácticas y orientación especializada, se ha logrado iniciar un cambio progresivo en la forma de trabajar, comunicarse y vender productos o servicios.
Más de 80 actividades formativas por toda Asturias
Durante estos dos años de funcionamiento, la Oficina Acelera Pyme ha organizado más de 60 talleres y 23 jornadas técnicas repartidas por distintos puntos de la región. En total, cerca de 3.500 personas han participado en estas actividades, con una alta representación de empresas rurales y un notable equilibrio de género: el 52 % de las asistentes han sido mujeres.
Las sesiones han abordado temas clave como el uso de la inteligencia artificial en los negocios, la implementación de la factura electrónica, el análisis de datos, la creación de contenido digital y la ciberseguridad. Estas acciones formativas han permitido no solo adquirir conocimientos, sino también generar redes de colaboración entre empresas.
Reduciendo la brecha digital en el ámbito rural
Uno de los logros más destacados del programa ha sido su capacidad para llegar a zonas rurales, donde la digitalización suele avanzar con mayor lentitud. Muchas de las empresas beneficiarias pertenecen a comarcas con limitada infraestructura tecnológica, lo que hacía especialmente necesario un apoyo directo, accesible y continuo.
El enfoque territorial de la Oficina Acelera Pyme ha contribuido a reducir las desigualdades de acceso al conocimiento digital. Además, ha puesto en valor el potencial innovador de muchos negocios locales, que ahora pueden mejorar su competitividad en el mercado regional y nacional.
