Composición visual que muestra la transformación del Parque Tecnológico Asturias en sus 35 años: lado izquierdo con industria tradicional asturiana en sepia, lado derecho con complejo tecnológico moderno, edificios de cristal, antenas, drones y conexiones digitales azules

El Parque Tecnológico Asturias celebra su 35 aniversario con 140 empresas instaladas, más de 3.400 empleos directos y una facturación conjunta que supera los 620 millones de euros anuales. El recinto de Llanera, inaugurado en junio de 1991 con una inversión inicial de 12,5 millones de euros, ha consolidado su posición como uno de los principales polos de innovación empresarial del norte de España y como pieza clave en la transformación del modelo productivo asturiano.

 

Del papel a la realidad: los orígenes del Parque Tecnológico Asturias

La historia del Parque Tecnológico Asturias se remonta a 1986, cuando se aprobó la legislación que permitió la venta de los terrenos en el concejo de Llanera, en el corazón del triángulo formado por Oviedo, Gijón y Avilés. Cinco años después, en junio de 1991, el complejo abría sus puertas con la ambición de convertirse en un espacio capaz de atraer empresas de alto componente tecnológico y favorecer la transferencia de conocimiento entre universidad, centros de investigación y tejido empresarial.

Aquel proyecto nacía en un contexto de reconversión industrial en Asturias, una región que buscaba alternativas productivas más allá de la minería y la siderurgia. El parque fue, desde el principio, una apuesta por la economía del conocimiento.

Parque tecnológico de asturias con vistas verdes y ambiente agradable.

 

35 años después: las cifras que definen al Parque Tecnológico Asturias

Tres décadas y media después, los números reflejan la madurez del proyecto. El complejo alberga en la actualidad 140 empresas e instituciones, genera más de 3.400 empleos y alcanza una facturación conjunta superior a los 620 millones de euros anuales.

El recinto ocupa una superficie bruta de 46 hectáreas, de las cuales 25 se destinan a parcelas empresariales. Sin embargo, lo más relevante no es la extensión física, sino el perfil de actividad. Entre las actividades más representadas figuran la electrónica y la electricidad, la biotecnología y la salud, la ingeniería ambiental, la informática, las comunicaciones y los servicios empresariales. Además, una de cada cuatro compañías desarrolla proyectos de investigación, desarrollo e innovación.

El dato de empleo merece un análisis más detenido. Cuando el parque celebró su 25 aniversario en 2015, contaba con unas cifras similares en número de empresas pero con aproximadamente 2.500 trabajadores. El salto a los 3.400 actuales revela un crecimiento significativo en la dimensión media de las compañías instaladas, lo que sugiere un proceso de consolidación empresarial más que de mera acumulación de inquilinos.

 

Talento universitario y empleo femenino: dos señas de identidad

Uno de los indicadores más llamativos del Parque Tecnológico Asturias es la cualificación de su plantilla. El 64 % de las personas empleadas cuentan con titulación universitaria y casi la mitad de los puestos de trabajo están ocupados por mujeres.

Equipo multidiscplinar compuesto tanto por hombres como por mujeres en el parque tecnológico de Asturias.

Este último dato resulta especialmente significativo si se compara con la media del sector tecnológico en España, donde la presencia femenina suele situarse por debajo del 30 %. El parque de Llanera ha logrado mantener una ratio de paridad que pocos entornos tecnológicos del país pueden exhibir, lo que el Gobierno asturiano vincula a la diversidad de sectores presentes en el recinto y a la apuesta por políticas de igualdad en las empresas instaladas.

 

Un ecosistema que va más allá del parque

El Parque Tecnológico Asturias no opera de forma aislada. Su ubicación estratégica en Llanera le ha convertido en nodo de un ecosistema más amplio que incluye al CEEI Asturias como incubadora de empresas de base tecnológica, la Oficina de Proyectos Europeos de FICYT —que recientemente se instaló en el recinto para conectar a empresas asturianas con oportunidades de financiación europea—, y la Agencia Sekuens como gestora del parque y principal instrumento del Gobierno del Principado para la política de innovación.

A esta red se suman algunas de las empresas tecnológicas más dinámicas de la región: desde compañías de ciberseguridad como ASAC hasta firmas industriales como Normagrup, pasando por centros de I+D y startups en fase de crecimiento que encuentran en las instalaciones del parque un entorno propicio para desarrollar su actividad.

 

Perspectivas: los retos para la próxima década

El 35 aniversario del Parque Tecnológico Asturias coincide con un momento de especial dinamismo para el ecosistema tecnológico regional. Empresas nacidas o vinculadas al entorno del parque, como Izertis o TSK, cotizan ya en bolsa. El Cluster TIC Asturias ha definido su estrategia 2026-2029 con foco en inteligencia artificial, ciberseguridad y economía del dato. Y la región se prepara para eventos de proyección internacional como el congreso de exploración espacial vinculado al eclipse solar total de agosto de 2026.

En ese contexto, el parque afronta retos propios de su madurez: la necesidad de ampliar o renovar infraestructuras, atraer a nuevas empresas de sectores emergentes como la defensa, las tecnologías cuánticas o la economía azul, y mantener la competitividad frente a otros polos tecnológicos nacionales. La capacidad del recinto para reinventarse sin perder su identidad será la clave de las próximas tres décadas y media.

 

 

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.