El Gobierno de Asturias sigue ampliando su estrategia para llevar innovación a todo el territorio. La política regional combina dos líneas de actuación. Por un lado, reutiliza antiguas minas como espacios tecnológicos. Por otro, impulsa nuevos polos de innovación en zonas rurales y menos pobladas.
El objetivo es diversificar la economía asturiana y crear oportunidades fuera de los grandes núcleos urbanos. Tras avanzar en conectividad, el Principado centra ahora sus esfuerzos en generar actividad económica vinculada a la tecnología, la formación y la industria 4.0.
Innovación para dinamizar el medio rural
Una de las iniciativas más recientes es el Polo de Innovación del Occidente. Este proyecto nace como una herramienta estratégica para modernizar el sector agroalimentario y ganadero. También busca impulsar el emprendimiento tecnológico y crear nuevas oportunidades en el medio rural.
La sede prevista estará en Luarca, una localidad del concejo de Valdés. El Principado quiere que este espacio funcione como un centro de escalado industrial. Allí, empresas y profesionales podrán probar tecnologías antes de aplicarlas a gran escala.
El polo estará orientado a soluciones relacionadas con la digitalización, la inteligencia artificial, la robótica y el internet de las cosas. También tendrá un papel relevante en la formación de profesionales especializados.
Luarca como centro de escalado industrial
El proyecto pretende ayudar a las compañías del occidente asturiano a incorporar avances propios de la industria 4.0. Entre las líneas de trabajo figuran el software de gestión para el sector lácteo, la sensorización de explotaciones y la robotización de procesos productivos.
La idea es que las empresas puedan validar soluciones tecnológicas en un entorno real. De este modo, un prototipo puede convertirse en una herramienta útil para explotaciones, compañías y profesionales del sector.
El centro también tendrá un componente formativo. Su objetivo será capacitar a trabajadores en el uso de nuevas tecnologías. Además, se busca facilitar la incorporación de jóvenes al sector, tanto por cuenta ajena como mediante proyectos de emprendimiento.
Con esta iniciativa, el Principado quiere favorecer el relevo generacional. También aspira a consolidar nuevas actividades económicas en la comarca occidental.
Paraíso Natural Impact reúne al ecosistema innovador
Los consejeros de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, y de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, han defendido el potencial del proyecto durante la jornada Paraíso Natural Impact.
El encuentro también contó en su apertura con la participación del alcalde de Valdés, Oscar Pérez. La jornada reunió a empresas, startups, inversores, administraciones y agentes del ecosistema innovador.
El objetivo fue activar proyectos vinculados al futuro del medio rural. También sirvió para reforzar la colaboración público-privada en torno a la innovación y al desarrollo económico de Asturias.
Durante el encuentro se presentaron iniciativas como Paraíso Natural Ventures. Este fondo está impulsado por la Sociedad Regional de Promoción, Caja Rural de Asturias y el Grupo Central Lechera Asturiana. Cuenta con una dotación inicial de dos millones de euros.
Su finalidad es atraer empresas y proyectos innovadores capaces de generar empleo en la comunidad.
Una red de polos tecnológicos en Asturias
El Polo de Innovación del Occidente formará parte de la red de polos tecnológicos del Principado. Esta red busca reforzar la cohesión territorial y diversificar la economía asturiana mediante la innovación.
El modelo conecta varios espacios especializados. El antiguo pozo de Carrio está vinculado a la agroalimentación. El pozo San Jorge se orientará a la economía del dato. Valliniello, en Avilés, estará ligado al desarrollo industrial.
La finalidad es que estos espacios generen sinergias entre sectores. También se busca que las soluciones desarrolladas en un punto del territorio puedan tener impacto en otros ámbitos de la economía asturiana.
Minas reconvertidas en espacios de innovación
La reconversión de antiguas instalaciones mineras es una de las líneas más llamativas de esta estrategia. El caso del pozo de Carrio ya ha dado los primeros resultados.
En este espacio se ha puesto en marcha un proyecto singular. Una antigua bocamina se ha transformado en el primer invernadero subterráneo del país.
La iniciativa se enmarca en el programa Agroalnext. Está financiada con fondos regionales y europeos Next Generation. Su objetivo es avanzar hacia una agricultura más verde, digital y resistente al cambio climático.
Un invernadero subterráneo pionero
El proyecto de Carrio ensaya cultivos en condiciones extremas. Para ello utiliza un sistema de hidroponía, que permite cultivar sin tierra. El espacio funciona en un ambiente controlado, sin luz natural y con iluminación led.
El ensayo piloto incluye varias especies vegetales. Entre ellas figuran brotes de uso culinario, plantas aromáticas, hojas verdes, wasabi, guisantes, hongos y salicornia.
La salicornia es una planta halófita. Esto significa que puede adaptarse a ambientes extremos. Su inclusión refuerza el carácter experimental del proyecto.
El pozo San Jorge y la nube asturiana
Otra de las iniciativas previstas por el Gobierno regional es la creación de un centro de procesamiento de datos. Esta instalación servirá como base de la futura nube asturiana.
El centro estará ubicado en el pozo San Jorge. Su función será proporcionar soluciones tecnológicas a las administraciones del Principado de Asturias.
También deberá garantizar la ciberseguridad. Además, permitirá trabajar con inteligencia artificial, big data e internet de las cosas.
Con este proyecto, Asturias quiere reforzar su soberanía tecnológica. También busca dotar a la administración pública de infraestructuras adaptadas a los nuevos retos digitales.
Del prototipo a la aplicación real
El consejero de Ciencia, Borja Sánchez, ha destacado que el Polo de Innovación del Occidente permitirá acompañar los proyectos desde la idea inicial hasta su aplicación real.
Según ha explicado, el propósito es que una solución tecnológica no se quede solo en un prototipo. La meta es que pueda convertirse en una herramienta práctica para explotaciones, empresas y profesionales.
Por su parte, el consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, ha subrayado el valor estratégico del polo para el occidente asturiano. También ha defendido la incorporación de la investigación, la innovación y la tecnología al sector agroalimentario y ganadero.
Nuevas oportunidades para el occidente asturiano
El Gobierno regional plantea este proyecto como una oportunidad para el medio rural. La innovación se presenta como una vía para fijar actividad, atraer inversión y generar empleo cualificado.
El director de la Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovación Sekuens, David González, también intervino durante la jornada. Explicó el programa Paraíso Natural Scale Up, orientado a facilitar la implantación en Asturias de proyectos tecnológicos en fase de crecimiento.
La iniciativa está vinculada al ámbito agroalimentario. Su finalidad es atraer proyectos con capacidad de escalar y generar impacto económico en el territorio.
Con el Polo de Innovación del Occidente, la red de minas reconvertidas y los nuevos programas de apoyo, Asturias refuerza su apuesta por una innovación distribuida. La estrategia busca que ningún rincón del territorio quede al margen de la transformación tecnológica.
