Gonvarri MS R&D cumple seis años a la vanguardia tecnológica

El centro asturiano de I+D, Gonvarri MS R&D, celebra su aniversario con proyectos listos para su implantación en digitalización, seguridad y sostenibilidad.

La transformación de la industria moderna se apoya en tres pilares: digitalización, seguridad y sostenibilidad. En Cancienes, Corvera, Gonvarri MS R&D se ha consolidado como motor de innovación para toda la multinacional. El centro pertenece a la división Metal Structures de Gonvarri Industries. El próximo 1 de julio cumplirá seis años de trayectoria. Su equipo multidisciplinar trabaja con una doble premisa. Por un lado, busca aportar más valor a sus productos. Por otro, diseña procesos para lograr fábricas más eficientes, seguras y sostenibles. «Trabajamos para negocios muy distintos, unidos por el acero. Entre ellos están la seguridad vial, la ingeniería acústica, los invernaderos y las plantas de transformación del acero. Ofrecemos variedad de productos y también de procesos. Incentivamos la innovación de forma transversal. Las ideas pueden surgir de nosotros o de quien tiene la necesidad», señala Luis Pérez Castaño, director de I+D.

Talento multidisciplinar

Para responder a desafíos tan diversos, el centro cuenta con 13 investigadores. Sus perfiles proceden de la ingeniería industrial, electrónica, telecomunicaciones, minas y caminos. El talento femenino es una de sus señas de identidad. Cuatro mujeres forman parte del equipo. Entre ellas destaca la doctora en Químicas Juncal Estella, responsable de gestión de proyectos. El centro también ha conseguido atraer talento de otras regiones españolas. Además, ha favorecido el retorno de investigadores asturianos. Para reforzar este flujo de conocimiento, han puesto en marcha la Cátedra Gonvarri en la Universidad de Oviedo. «Es el siguiente paso para potenciar una colaboración que ya venía siendo muy activa», detalla Pérez Castaño. «Nos abrirá nuevas líneas de investigación, formaciones, becas y publicaciones. Queremos impactar directamente en el talento del futuro», añade. La innovación colaborativa es otro pilar del centro. En muchos proyectos colaboran con grandes empresas, pymes, startups, grupos universitarios, centros tecnológicos y clústers. «Apoyarnos en ellos nos permite acortar tiempos y optimizar recursos. También mejora tanto la investigación como el desarrollo de nuevas soluciones», confirma Luis Pérez Castaño.

Gemelo digital que ahorra 

El equipo trabaja junto a la startup asturiana PXR en un gemelo digital. Se trata de un robot con cámaras. El dispositivo se desplaza de forma autónoma y toma imágenes en tiempo real. «Buscamos la reconstrucción 3D de la planta industrial. Después, la volcamos en un entorno de realidad virtual», explica Guillermo Correa, gestor de proyectos. El potencial es amplio. «Ahora prestamos servicios tanto a Colombia como a Turquía. Los técnicos de aquí necesitan ver cosas en directo. Con este sistema, podrías tener un robot en esos dos lugares y desplazarlo de forma telemática». El robot elimina desplazamientos, costes y riesgos. También permite comprobar en planos 3D si una nueva máquina cabe en espacios confinados. Así se puede validar la operación antes de iniciar cualquier obra física.

La repercusión de lo que se idea en Cancienes también llega a la sociedad. Tras lanzar las pantallas acústicas NoiseTech, el centro lidera el proyecto Innopanel. Su objetivo es desarrollar nuevos paneles con mejores prestaciones y un montaje más sencillo. Estas estructuras son visibles en autovías y líneas ferroviarias. Reducen la contaminación acústica y mejoran la calidad de vida de los vecinos próximos a estas infraestructuras.

La innovación colaborativa es un pilar fundamental a la hora de trabajar en el centro de I+D de Gonvarri

Gonvarri MS R&D ya ha desarrollado proyectos tangibles. El mejor ejemplo es Tapia2, siglas de Tecnologías Avanzadas para Inspección de Acero mediante Inteligencia Artificial. Es un sistema de visión artificial ya operativo a la salida de la línea de decapado. «Este sistema asiste al operario en el control de calidad superficial del acero. Permite un doble contraste: humano y automático», explica Guillermo Correa. Los beneficios son inmediatos. «Mejoramos la seguridad al reducir los accesos del trabajador a la zona de paso de la banda. También ganamos productividad, porque disminuyen las paradas de inspección».

La seguridad laboral y la formación segura también vertebran el proyecto Grado. En este consorcio, Gonvarri Asturias colabora con socios locales como TSK, Signal Software y Simbiosys. El proyecto recrea las naves industriales mediante realidad virtual inmersiva. El resultado ofrece un alto nivel de realismo. «El gran valor añadido es que el operario tiene en la mano el mando físico real de un puente-grúa. Al mismo tiempo, lleva puestas las gafas de realidad virtual», apunta Correa. Esto permite entrenar a la plantilla ante escenarios críticos y balanceos de carga. La formación se realiza sin poner en riesgo la instalación. Tampoco obliga a interrumpir la producción real.

Proyectos con impacto real 

La robótica aplicada a la salud laboral es el siguiente hito con Ergobot. El proyecto se desarrolla junto a firmas regionales como Ingemas, Ferqui y Seidel. Muchas tareas exigentes no pueden automatizarse por completo. Por eso, el centro valida el uso de exoesqueletos industriales pasivos. Estos sistemas de arneses y varillas alivian la carga física del operario. Su adecuación se analiza mediante estudios biomecánicos con sensores inerciales. El objetivo es prevenir trastornos musculoesqueléticos y mejorar la eficiencia operativa.

La sostenibilidad ambiental cierra el círculo. «Nuestra meta técnica es clara: lograr las mayores prestaciones con el menor material posible», destaca Juncal Estella. Reducir el consumo de acero en estructuras fotovoltaicas o sistemas de contención disminuye la huella de carbono. También reduce el impacto ecológico. Una de sus apuestas de valor está en los invernaderos tecnificados de media y alta tecnología. Son proyectos llave en mano con sensores inteligentes y actuadores automáticos. El equipo del centro de I+D los diseña desde la fase inicial.

Efecto tractor y transformador

Esta evolución tecnológica consolida al centro como dinamizador de la economía asturiana. Para Luis Pérez Castaño, «la transformación industrial viene dada por la digitalización. Las grandes empresas tenemos un efecto tractor muy importante sobre pymes y habilitadores tecnológicos locales». Con esta filosofía de innovación colaborativa, Gonvarri MS R&D afronta el futuro con una hoja de ruta clara. Por un lado, atiende necesidades inmediatas mediante tecnologías maduras. Por otro, explora tecnologías más incipientes en la industria. Estas tecnologías pueden ser clave en el futuro. Pueden resolver problemas, generar nuevos productos o abrir nuevas líneas de negocio.

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.