El impulso al Emprendimiento rural en el oriente asturiano ha dado un paso firme en Ribadesella, donde quince participantes recibieron este mediodía sus diplomas tras completar cinco intensas semanas de formación. El acto, celebrado en la Casa de Cultura, reunió a la directora del área de Asesoramiento y Emprendimiento de la Cámara de Comercio de Oviedo, Sonia Fernández; al director del Centro de Orientación, Emprendimiento e Innovación del SEPEPA, Joaquín Gómez; y al alcalde riosellano, Paulo García. Todos destacaron el valor creciente del Emprendimiento rural para fijar población, diversificar la economía y abrir nuevas oportunidades en los concejos del entorno.
Alta demanda y apuesta por el Emprendimiento rural
La acogida del programa superó las expectativas iniciales. Hasta cuarenta personas solicitaron participar, aunque la metodología —centrada en tutorías individualizadas y trabajo práctico— limitó el grupo a quince seleccionados. La elevada demanda demuestra un interés creciente por iniciativas que ofrecen herramientas reales para emprender en el territorio, algo que los organizadores consideran clave para un Emprendimiento rural más sólido y profesionalizado.
Esta primera edición supone la colaboración inaugural entre la Cámara de Comercio de Oviedo y el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPEPA). Tras constatar los buenos resultados y el entusiasmo de los participantes, la Cámara ya ha expresado su intención de mantener y ampliar el plan a otras zonas del Principado.
Diversidad de perfiles y proyectos vinculados al Emprendimiento rural
Los quince asistentes proceden de distintos concejos del oriente asturiano. Llegaron desde Porrúa, Poo o Mones, representando municipios como Llanes, Onís, Parres y Piloña, además de Ribadesella. La mayoría se sitúa entre los 30 y los 45 años y comparte un mismo objetivo: transformar una idea inicial en un proyecto empresarial viable dentro del marco del Emprendimiento rural.
Entre las iniciativas que se preparan destacan consultorías técnicas, servicios de marketing digital, centros de entrenamiento personalizado, proyectos sanitarios, bar-tiendas rurales, salas de quiromasaje, propuestas de mediación y consultoría de Recursos Humanos. La variedad confirma que la actividad económica en el medio rural puede diversificarse mucho más allá de los sectores tradicionales.
Formación intensa, práctica y centrada en cada proyecto
La formación, gratuita y financiada por el Principado de Asturias, se impartió en formato presencial. Combinó sesiones colectivas con tutorías individualizadas que permitieron adaptar cada contenido a la realidad de los futuros negocios. Durante cinco semanas, los alumnos trabajaron competencias en creatividad e innovación, marketing y transformación digital, aspectos legales y fiscales, finanzas, empleabilidad y diseño de planes de negocio.
El acompañamiento individual fue uno de los elementos mejor valorados. Los tutores ayudaron a analizar la competencia, definir públicos objetivos, estudiar costes y precios, proyectar ingresos y ajustar cada modelo empresarial a las particularidades del Emprendimiento rural en la comarca. Esta orientación personalizada permitió que cada participante avanzara con una visión más nítida de la viabilidad de su propuesta.
Un Plan de Viabilidad como mapa para empezar
Como resultado del trabajo desarrollado, cada alumno culminó el curso con un Plan de Viabilidad completo, una herramienta esencial para dar los primeros pasos con claridad y seguridad. Este documento ofrece una guía práctica para los meses iniciales, cuando los emprendedores afrontan decisiones cruciales sobre inversión, proveedores, estrategia comercial y financiación.
Durante la clausura, los representantes institucionales destacaron que el valor de este plan va más allá del papel: marca el inicio de una etapa en la que los participantes deberán transformar su formación en acción. Con una base sólida, una idea madura y el respaldo de un programa diseñado específicamente para fortalecer el Emprendimiento rural, los nuevos diplomados se preparan ahora para convertir sus proyectos en realidad.
El cierre del curso, lejos de ser un acto meramente protocolario, simbolizó el arranque de una generación de iniciativas que aspiran a dinamizar la economía local y reforzar la vida en los concejos del oriente asturiano. Con energía, conocimiento y una visión clara de su entorno, estos quince emprendedores afrontan desde hoy el desafío de construir futuro desde lo rural.
