Desconocimiento tecnológico Asturias

El uso de la inteligencia artificial empieza a abrirse paso en Asturias, aunque su avance convive con un notable desconocimiento tecnológico que frena su adopción generalizada. Los resultados de la última Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares, publicada por el INE en 2025, reflejan una sociedad conectada, pero no necesariamente preparada para integrar este tipo de herramientas en su día a día.

Desconocimiento tecnológico y falta de necesidad, principales frenos

Según el informe, el 33,6% de la población asturiana de entre 16 y 74 años ha utilizado alguna herramienta de inteligencia artificial en los últimos tres meses. La mayoría lo hace con fines personales: un 26,4% emplea la IA para tareas privadas, como asistencia digital, búsqueda automatizada o generación de contenido. A escala profesional, el 12,5% reconoce haberla usado en su trabajo, mientras que un 12,7% la integra en procesos formativos o de estudio.

Pese a este crecimiento, la mayoría sigue al margen: un 66,4% no ha usado IA en los últimos meses. La explicación más repetida es la idea de que “no hace falta”, algo que afirma el 73,1% de quienes no recurren a estas herramientas. Pero el desconocimiento tecnológico pesa con fuerza: un 40,5% admite no saber cómo utilizar la IA y un 22,1% ni siquiera sabe qué es. Uno de cada cinco asturianos vive ajeno al concepto mismo de inteligencia artificial, lo que muestra una brecha más profunda de lo que podría parecer.

A estas barreras se suman las preocupaciones por la privacidad. El 38,2% de los encuestados teme por la seguridad de sus datos, un motivo que se repite año tras año y que evidencia un clima de desconfianza que contrasta con la rápida expansión de la tecnología.

Juventud conectada frente al desconcierto adulto

A nivel generacional, la tendencia es clara: a menor edad, mayor uso. Aunque el estudio no detalla porcentajes específicos por tramo de edad dentro de Asturias, el patrón coincide con el promedio estatal y dibuja un mapa en el que la población más joven navega con soltura por estas herramientas, mientras los grupos de mayor edad mantienen un marcado desconocimiento tecnológico.

En comparación con la media nacional, Asturias va ligeramente por detrás. En España, el 37,9% de la población entre 16 y 74 años utiliza IA generativa. También se observa una brecha de género: la emplea el 39,9% de los hombres frente al 35,9% de las mujeres. La edad vuelve a ser la variable clave, tanto a nivel estatal como regional.

Desconocimiento tecnológico Asturias

Hogares muy conectados, uso desigual

El informe del INE también apunta a un contexto de conectividad prácticamente universal. A nivel nacional, el 99,7% de los hogares con personas entre 16 y 74 años dispone de teléfono —fijo, móvil o ambos— y el 83,8% tiene ordenador. El acceso a Internet roza la totalidad: el 97,4% cuenta con conexión de banda ancha fija o móvil. La fibra óptica y tecnologías similares dominan, presentes en el 86,8% de los hogares, mientras que el 10,7% depende exclusivamente del acceso móvil.

Los menores muestran cambios llamativos: el uso del móvil desciende entre los niños de 10 y 11 años, con bajadas de hasta 4 puntos respecto a 2024. En paralelo, las competencias digitales mejoran ligeramente. El 66,5% de la población de 16 a 74 años posee habilidades básicas o avanzadas, aunque este progreso no elimina por completo el desconocimiento tecnológico detectado en otros apartados.

Una región conectada, pero aún marcada por el desconocimiento tecnológico

El panorama asturiano muestra un contraste evidente: alta conectividad, pero adopción limitada de la IA. Mientras los jóvenes incorporan estas herramientas con naturalidad, buena parte de la población adulta se mueve entre la falta de necesidad percibida, la desconfianza en la seguridad y un persistente desconocimiento tecnológico que dificulta el salto hacia una integración real.

Asturias avanza, sí, pero todavía con un pie en la era digital y otro en hábitos tradicionales que tardan en soltarse. El reto ahora no es solo ofrecer acceso, sino construir confianza, habilidades y un entorno donde la inteligencia artificial deje de ser una incógnita para convertirse en una herramienta cotidiana.

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.