Sunwafe en Zalia ha obtenido la declaración de Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER), un paso administrativo para la fábrica de lingotes y obleas de silicio que la compañía promueve en Asturias. El Consejo de Gobierno aprobó la decisión el 19 de octubre de 2026 para la primera fase de la iniciativa, vinculada a una inversión mínima comprometida de 670 millones de euros y a la creación de 250 empleos directos.
La novedad afecta a la tramitación del proyecto y no equivale a la puesta en marcha de la factoría. Según la información oficial del Gobierno del Principado, la consideración de PIER facilita la prioridad y la coordinación de los procedimientos administrativos, pero mantiene las exigencias legales y ambientales. La empresa deberá obtener los permisos correspondientes antes de iniciar su actividad.
Sunwafe en Zalia: qué cambia con la declaración estratégica
El acuerdo autonómico reconoce el interés regional de una instalación destinada a fabricar componentes para la industria fotovoltaica. El Principado fundamenta su decisión en la dimensión económica de la inversión, en el empleo estable y cualificado previsto y en la relación de esta actividad industrial con la transición energética. Esos argumentos explican el respaldo administrativo; la materialización de las instalaciones y de sus objetivos continúa dependiendo del desarrollo del proyecto.
La información publicada por La Voz de Asturias el 19 de octubre recoge el mismo alcance: el reconocimiento se limita a la primera fase. Por tanto, conviene separar esta decisión de las previsiones de crecimiento posteriores de la compañía. La declaración da un marco de tramitación preferente a la iniciativa, sin convertir automáticamente toda su expansión prevista en una realidad industrial.
Inversión y empleo con plazos ligados a las autorizaciones
La ubicación planteada por Sunwafe es una parcela de 300.000 metros cuadrados en la Zona de Actividades Logísticas e Industriales, Zalia. Para esa implantación, la compañía asume una inversión mínima de 670 millones de euros que deberá ejecutar en menos de dos años desde que obtenga las autorizaciones necesarias para comenzar la actividad, de acuerdo con la nota del Ejecutivo.
El compromiso laboral tiene un calendario diferente. La empresa prevé crear 250 puestos directos, indefinidos y a jornada completa dentro de un máximo de tres años desde esas autorizaciones. Ambos plazos están vinculados a ese hito administrativo, por lo que no deben contarse automáticamente a partir del anuncio del 19 de octubre. Tampoco describen inversiones ya desembolsadas ni contrataciones ya realizadas.
La distinción resulta relevante para seguir la evolución de la iniciativa. La superficie propuesta, el volumen de inversión y las condiciones del empleo permiten conocer la dimensión de la primera fase; para valorar su ejecución será necesario comprobar después el avance de los permisos y el cumplimiento de los compromisos. La declaración estratégica, por sí sola, no acredita que esos objetivos se hayan alcanzado.
Una primera fase dentro de un desarrollo industrial mayor
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, situó la capacidad inicial prevista en cinco gigavatios anuales de componentes, según la crónica de Europa Press del 19 de octubre. Se trata de una referencia a la escala productiva contemplada para esa etapa, dentro de una iniciativa de mayor dimensión.
Para el horizonte de 2030, la información oficial recoge una previsión empresarial de hasta 2.500 millones de obleas al año, equivalentes a unos 20 gigavatios de capacidad fotovoltaica. Esa cifra corresponde al horizonte de desarrollo comunicado por la compañía y debe leerse como una previsión. No es la producción actual de una fábrica operativa ni el alcance inmediato de la fase que acaba de recibir la consideración de interés estratégico.
El Principado presenta la iniciativa como una oportunidad para reforzar la cadena de valor europea de la energía solar y reducir la dependencia de importaciones. Su actividad se centraría en los lingotes y las obleas de silicio destinados al sector fotovoltaico. El efecto sobre esa cadena de suministro dependerá de que el proyecto avance y llegue a desarrollar la capacidad anunciada.
Los permisos siguen siendo necesarios
Uno de los límites expresamente señalados por el Gobierno es que el tratamiento prioritario no rebaja las condiciones aplicables a la instalación. Antes de iniciar la actividad, Sunwafe tendrá que cumplir los requisitos técnicos y sectoriales que correspondan. La coordinación administrativa pretende ordenar y facilitar la tramitación, manteniendo las obligaciones que debe satisfacer cualquier proyecto de estas características.
El nuevo acuerdo se incorpora a una trayectoria que Asturtic ya abordó en su noticia de mayo sobre la fábrica solar prevista en Gijón. La actualización de octubre tiene un objeto concreto: la declaración regional y los compromisos asociados a su primera fase. Las estimaciones generales del complejo deben diferenciarse de los 250 empleos directos ahora recogidos para esta etapa.
El segundo proyecto con esta consideración en Asturias
Según el Ejecutivo autonómico, Sunwafe es el segundo proyecto que recibe la declaración PIER en Asturias, después de Costco. La misma comunicación señala que continúan en tramitación las solicitudes de Digital Valley para Salas, Astilleros Gondán en As Figueiras e Indra para Gijón y Langreo. Esas solicitudes pendientes tienen una situación distinta a la resolución aprobada para Sunwafe.
Para Zalia, el Gobierno considera que la implantación sería relevante por su dimensión y por su capacidad para incorporar actividad industrial. El hecho confirmado esta semana es el avance administrativo del 19 de octubre. A partir de él, el seguimiento deberá centrarse en las autorizaciones, la ejecución de la inversión y la creación efectiva de los empleos, manteniendo separados los acuerdos aprobados y las previsiones empresariales.
