Digital Valley Asturias

Asturias podría albergar en los próximos años una de las mayores infraestructuras tecnológicas de su historia. Digital Valley Asturias ha dado un nuevo paso para desarrollar en Salas un campus tecnológico de nueva generación dedicado al procesamiento, almacenamiento y gestión de grandes volúmenes de datos, con capacidad también para ofrecer servicios relacionados con inteligencia artificial, computación en la nube y otras tecnologías vinculadas a la economía digital.

Los promotores del proyecto han solicitado formalmente que la iniciativa sea tramitada como Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER), un procedimiento que permitirá analizar en profundidad su viabilidad técnica y económica, así como sus posibles efectos sobre el territorio, el empleo y el medioambiente. La Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovación, Sekuens, será la encargada de estudiar la documentación presentada.

Detrás del proyecto se encuentra la empresa Sales For You Consulting (S4U), que plantea movilizar una inversión global de aproximadamente 1.226 millones de euros para construir el complejo en el futuro polígono de Nonaya, en el concejo de Salas.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, visitó los terrenos previstos para las instalaciones acompañado por el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez; el alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, y el director de Sekuens, David González. La formalización de la solicitud supone un nuevo avance administrativo para un proyecto presentado inicialmente durante el pasado mes de agosto.

Un gran centro de datos preparado para inteligencia artificial

El elemento central de Digital Valley Asturias será un gran centro de datos destinado a proporcionar capacidad de procesamiento y almacenamiento de información. Este tipo de infraestructuras se ha convertido en una pieza fundamental del desarrollo tecnológico actual debido al crecimiento de los servicios digitales, la inteligencia artificial, el cloud computing y las aplicaciones que requieren procesar cantidades cada vez mayores de información.

El campus está planteado para albergar servicios digitales avanzados y convertirse en una infraestructura capaz de responder al crecimiento de la denominada economía del dato. En la planificación presentada inicialmente por los promotores se contempla una capacidad informática final de 120 megavatios distribuida en diez módulos de centro de datos.

El proyecto ocuparía una superficie total de 154.584 metros cuadrados, de los cuales 46.865 se destinarían a equipamientos. El diseño reserva además aproximadamente un 28% del terreno para zonas verdes y contempla la construcción de 375 plazas de aparcamiento.

La infraestructura incluirá también instalaciones energéticas propias. Los planes presentados incorporan una subestación eléctrica y una instalación fotovoltaica, elementos especialmente relevantes en un sector como el de los centros de datos, caracterizado por unas elevadas necesidades de suministro eléctrico.

Una inversión superior a los 1.200 millones

La ejecución del complejo se plantea en dos grandes fases. La primera supondría una inversión aproximada de 240 millones de euros y permitiría desarrollar los primeros 24 megavatios de capacidad informática.

Posteriormente se abordaría una segunda fase, con alrededor de 960 millones de inversión y otros 96 megavatios de capacidad. A estas cantidades habría que añadir las actuaciones relacionadas con la adquisición y adecuación de terrenos, la urbanización y las instalaciones energéticas hasta alcanzar una inversión global estimada de 1.226,3 millones de euros.

Según la planificación presentada por los promotores, las obras de urbanización podrían comenzar durante la segunda mitad de 2027 y prolongarse hasta 2028, mientras que el desarrollo de las diferentes infraestructuras se extendería progresivamente hasta finales de 2030.

Más de 1.300 empleos anuales según las estimaciones

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su posible impacto económico sobre Asturias. Un estudio elaborado por PwC por encargo de los promotores estima que Digital Valley Asturias podría generar una media de 1.318 puestos de trabajo anuales entre empleos directos, indirectos e inducidos.

El mismo informe calcula que el impacto acumulado sobre el producto interior bruto asturiano podría alcanzar los 4.177 millones de euros durante un periodo de veinte años.

En materia fiscal, la estimación asciende a unos 753 millones de euros de beneficio acumulado para las diferentes administraciones. De esa cantidad, alrededor de 26,4 millones corresponderían al Ayuntamiento de Salas durante el periodo de construcción.

Estas cifras representan proyecciones económicas elaboradas a partir del desarrollo previsto del proyecto y estarán condicionadas tanto por su aprobación definitiva como por su ejecución y evolución durante los próximos años.

Salas ante una posible transformación tecnológica

La ubicación del proyecto en Salas supone además trasladar una infraestructura tecnológica de gran escala fuera de las principales áreas urbanas e industriales de Asturias. Si finalmente supera los procedimientos administrativos y técnicos necesarios, podría generar actividad económica, demanda de perfiles especializados y nuevas oportunidades empresariales en el entorno.

Para el Principado, la iniciativa se enmarca también en una estrategia más amplia para atraer inversiones relacionadas con tecnología, digitalización y nuevas industrias.

El desarrollo de grandes centros de datos se encuentra estrechamente relacionado con el crecimiento de la inteligencia artificial. Entrenar y ejecutar modelos avanzados de IA, almacenar información y ofrecer servicios digitales en la nube requiere infraestructuras con una enorme capacidad de procesamiento, conectividad y suministro energético.

Digital Valley Asturias pretende situarse precisamente dentro de este nuevo escenario tecnológico, aprovechando la creciente demanda europea de capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos.

El proyecto entra ahora en una fase clave

La presentación de la solicitud como Proyecto de Interés Estratégico Regional no supone todavía la aprobación definitiva del campus. A partir de ahora, Sekuens deberá analizar aspectos como la calidad técnica de la iniciativa, la solvencia de sus promotores, su viabilidad económica y sus posibles efectos ambientales, sociales y territoriales.

El procedimiento permitirá determinar si Digital Valley Asturias cumple los requisitos establecidos por la legislación autonómica para obtener la consideración de proyecto estratégico.

Si finalmente avanza conforme a las previsiones planteadas, Asturias sumaría una infraestructura especializada en algunos de los ámbitos con mayor crecimiento de la economía digital: centros de datos, inteligencia artificial, computación en la nube y procesamiento masivo de información.

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.