Asturias da un nuevo paso para incorporar la inteligencia artificial a la Administración pública de forma segura, ética y al servicio de la ciudadanía. El Gobierno del Principado ha aprobado la Estrategia Nodal de Capacidades en Inteligencia Artificial de Asturias 2026-2031, conocida como Encina, una hoja de ruta que establece cómo se desarrollará y aplicará esta tecnología en la comunidad durante los próximos años.
La iniciativa pretende aprovechar el potencial de la inteligencia artificial en Asturias para conseguir una Administración más rápida, eficiente y accesible. Entre sus principales objetivos están agilizar los trámites, facilitar el acceso de la ciudadanía a los servicios públicos y mejorar los procesos administrativos.
La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, ha defendido que la inteligencia artificial supone una oportunidad para mejorar los servicios públicos, aunque ha insistido en que su implantación debe hacerse con garantías. La estrategia establece que el desarrollo de esta tecnología deberá respetar principios como la transparencia, la protección de datos, la seguridad, la igualdad de oportunidades y la supervisión humana.
Encina fija una planificación hasta 2031, con objetivos concretos, mecanismos de gobernanza e indicadores destinados a evaluar el impacto de la IA tanto en los trámites administrativos como en la prestación de servicios públicos.
Asturias apuesta por una IA pública y responsable
Con esta estrategia, Asturias busca avanzar también hacia una mayor soberanía tecnológica, desarrollando infraestructuras, conocimiento y herramientas propias que permitan incorporar la inteligencia artificial al sector público sin depender únicamente de soluciones externas.
El Principado se sitúa así entre las primeras comunidades autónomas españolas en establecer una programación específica para el desarrollo de la IA en la Administración pública. Este proceso comenzó con diferentes proyectos piloto en áreas como la gestión documental, la contratación pública, la atención ciudadana y la optimización de procesos administrativos.
Además, el Gobierno asturiano creó el Comité de Supervisión Ética, Normativa y de Desarrollo de Innovación en IA (Sendia), encargado de garantizar que el uso de estas tecnologías sea responsable, inclusivo y centrado en las personas.
Durante la presentación de Encina, Llamedo destacó que el objetivo no es utilizar la inteligencia artificial para sustituir a los trabajadores públicos, sino para aumentar sus capacidades, mejorar la atención y acercar la Administración a la ciudadanía.
Por su parte, el director general de Estrategia Digital e Inteligencia Artificial, Javier Fernández, señaló que uno de los aspectos diferenciales de Encina es que Asturias no pretende limitarse a incorporar herramientas de IA, sino desarrollar una capacidad pública propia basada en infraestructuras, talento, conocimiento y mecanismos de supervisión.
Con esta hoja de ruta, Asturias plantea así su apuesta por una inteligencia artificial segura, responsable y orientada a mejorar los servicios públicos durante los próximos cinco años.
