Una persona trabajando de la mano de la IA y otra siendo reemplazada por ella. IA y empleo Asturias

La  inteligencia artificial está transformando el mercado laboral a escala global, y Asturias no es ajena a esa sacudida. En apenas unas semanas, la región ha vivido dos caras de la misma moneda: el ERE de Capgemini cerrado con 41 despidos en su centro de Langreo y la apertura de la multinacional tecnológica Altia en el Parque Tecnológico de Gijón con más de 50 nuevos empleos cualificados. La pregunta ya no es si la IA y el empleo en Asturias se llevarán mal, sino cómo prepararse para un cambio que destruye ciertos puestos de trabajo al mismo tiempo que genera otros que aún no existían.

 

Qué puede hacer la IA y por qué preocupa al mercado laboral en Asturias

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta operativa dentro de las empresas. Su capacidad para automatizar tareas de programación, análisis de datos, atención al cliente, redacción de contenidos o gestión administrativa la convierte en un factor de transformación con pocos precedentes tecnológicos.

Las ventajas son evidentes. Las empresas que adoptan IA muestran una productividad media un 27% superior, según los datos experimentales recogidos por Funcas. En Asturias, el 15.39% de las empresas de diez o más empleados ya utilizan alguna forma de inteligencia artificial, según datos del IDEPA correspondientes al primer trimestre de 2025, y la aplicación más extendida es la automatización de flujos de trabajo y la ayuda en la toma de decisiones.

Sin embargo, esa capacidad de automatización tiene una desventaja: las tareas que la IA puede ejecutar de forma autónoma dejan de necesitar trabajadores humanos. Y ahí es donde el debate se complica, porque la tecnología no afecta a todos los perfiles por igual. El informe de Funcas publicado en abril de 2026 revela un dato contra-intuitivo: la IA impacta con mayor intensidad en los empleos cualificados, los mejor formados, aquellos ligados al conocimiento, la gestión de información y el análisis. Los trabajos con un componente físico, como los de hostelería, construcción o cuidados, están más protegidos.

 

Trabajadora con mucha relación con las personas humanas en comparación con un robot.

 

IA y empleo en Asturias: los despidos que ya se han producido

El caso más relevante y reciente en la comunidad asturiana es el ERE de Capgemini. La consultora tecnológica francesa cerró en mayo de 2026 un expediente de regulación de empleo que afecta a 710 trabajadores en toda España, de los cuales 41 corresponden a su centro de trabajo en Langreo.

En las mismas fechas, la consultora Inetum —con presencia en Asturias a través de ofertas de empleo vinculadas a Oviedo y Gijón— planteó otro ERE para 425 trabajadores en España. Ambos expedientes comparten un denominador común: el ajuste se concentra en perfiles de desarrollo de software, pruebas y mantenimiento de aplicaciones, las tareas donde herramientas o agentes de IA generativa están avanzando con mayor rapidez.

 

Trabajador abandona su puesto de trabajo después de ser sustituido por IA

 

Los sindicatos, no obstante, cuestionan que la IA sea la causa real. CCOO denunció que el ERE de Capgemini responde más a una política de deslocalización agresiva y a una gestión inadecuada del talento interno que a una revolución tecnológica genuina. Una investigación de Harvard Business Review publicada en enero de 2026 apuntaba en la misma dirección: muchas empresas estarían prescindiendo de plantilla basándose en el potencial futuro de la IA, no en su rendimiento actual demostrado.

 

La otra cara: contrataciones y crecimiento tecnológico en la región

Frente a los despidos, Asturias también registra movimientos en dirección contraria. La multinacional tecnológica Altia firmó en junio de 2026 un convenio con la Agencia Sekuens para abrir una nueva sede en el edificio Asturias I4.0, dentro del Parque Científico-Tecnológico de Gijón. La compañía arranca con un equipo de más de 50 profesionales y prevé duplicar plantilla en una segunda fase de crecimiento. Altia está especializada en soluciones digitales avanzadas —un campo donde la IA es precisamente el motor de negocio, no la amenaza—.

El dato se enmarca en un ecosistema tecnológico asturiano que sigue creciendo. El Parque Tecnológico de Asturias celebró en 2026 su 35 aniversario con 140 empresas instaladas, 3.400 empleos directos y una facturación conjunta de 620 millones de euros. El Cluster TIC, por su parte, presentó su estrategia 2026-2029 con cuatro ejes que incluyen el desarrollo empresarial, la internacionalización de la pyme tecnológica asturiana y, de forma destacada, una línea específica de recualificación profesional (upskilling y reskilling) en inteligencia artificial dirigida tanto a perfiles TIC como a sectores usuarios: industria, agroalimentación, salud, construcción o turismo.

 

La respuesta institucional: el SEPEPA se reinventa con IA

El Principado de Asturias anunció en mayo de 2026 la mayor transformación de su Servicio Público de Empleo (SEPEPA), enfocado en IA y empleo Asturias, en dos décadas. Entre las novedades, destaca la incorporación de proyectos piloto basados en inteligencia artificial para anticiparse a problemas laborales, detectar oportunidades económicas emergentes y adaptar las políticas de empleo a las necesidades de cada territorio asturiano.

La intención es convertir un servicio percibido como lento y burocrático en una estructura capaz de actuar de forma predictiva. El contexto acompaña: en comparación con abril de 2025, Asturias contaba con 7.655 trabajadores más, un incremento del 1,97%. Pero la paradoja no pasa desapercibida: la misma tecnología que el Principado quiere utilizar para mejorar la empleabilidad es la que está detrás de los ajustes de plantilla en empresas del territorio.

 

IA y empleo Asturias: adaptarse o quedarse atrás

El reto para Asturias pasa por tres frentes. Primero, recualificar a los trabajadores desplazados, especialmente en las comarcas con menos alternativas laborales. Segundo, seguir atrayendo inversión tecnológica como la de Altia y consolidar el ecosistema del Parque Tecnológico y el Cluster TIC. Y tercero, evitar que el discurso de la innovación oculte prácticas de reducción de costes que poco tienen que ver con una verdadera transformación digital.

 

Por Cruz Santillana

Asturiana, apasionada de la tecnología, el emprendimiento y el marketing online. Community manager y redactora en Asturtic.